Me agarró fuerte la idea de ir al cine hoy. Vencí la flojera de sacarme el pijama y me fui al cine a ver el estreno de Crepúsculo, la adaptación al cine del libro "Crepúsculo, Un amor peligroso" de Stephanie Meyer. Pensé que iba a estar lleno de niñitos ansiosos de verla, pero no.
No tenía mucha idea acerca de la historia ni muchas expectativas, pese a que he visto estos últimos días las imagenes de adolescentes disfrazados, en funciones especiales y avants premiere, hablando de la serie de libros de vampiros.
Solo puedo decir que es una película fascinante. Muy bien hecha, con unos símbolos impresionantes (Edward, el vampiro, sentado en el laboratorio con las alas de un pájaro, como si fuera un ángel, fue la que más me llamó la atención), una banda sonora espectacular.
Solo quiero leer el libro, ¡ya!
Suena en mi iPod: "I caught myself" de Paramore.